Nuestra compañera Isabel Hualde ha encontrado a la protagonista de su poema "Era el tiempo de ser niña" en la residencia de ancianos de Cáseda. Pili García fue la única niña que hizo la comunión vestida de negro. De negro, de un negro tan oscuro como el corazón de quienes mataron a su padre. De negro como el asombro del cura cuando fue a darle la comunión y vio sobre el pecho de Pili la foto que su madre le había colocado sobre el vestido: la foto del padre fusilado. De negro, como los tristes años que le tocó vivir, señalada como hija de un rojo.
En este vídeo, vemos a nuestra compañera Isabel leyendo el poema que le dedicó a aquella niña que no tuvo tiempo de ser niña.
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